Ángel Sabín

Por lo público

Lo que se pierde con la LOMCE

¿Qué tiene de nuevo?
No habrá ciclo único 6-16 años

(abc.es) Wert, tras la aprobación de la LOMCE en el Congreso

“La transformación del sistema educativo es el resultado de un esfuerzo sostenido y constante de reforma educativa, esfuerzo que solo es posible realizar con la colaboración permanente y respetuosa de todos los actores. De manera especial, será relevante promover una cooperación sincera entre las Administraciones educativas que permita compartir las mejores prácticas del sistema y mejorar la cohesión territorial”.
Sí, la cita es del preámbulo de la LOMCE, del párrafo XV que enlaza con el Artículo único de modificación de la LOE. La premisa es correcta; otra cosa será ver el resultado de esa transformación desde la Ley General de Educación (1970), cuya estructura del sistema educativo ha estado vigente hasta la LOGSE (1990), a la LOMCE. Son, efectivamente, 43 años de esfuerzo sostenido y constante. Veremos qué queda después de la LOMCE.
La noticia fue que el 28 de noviembre de 2013 se aprobó la ley con el único apoyo del PP y 182 votos. El ministro Wert, con el pecho hinchado, citó al Eclesiastés para decir que “hay un tiempo de destruir y un tiempo de construir”. El proceso de tramitación, la marea verde, las críticas de las Comunidades Autónomas y el resultado de la votación se avienen mal con las intenciones del preámbulo.

Las novedades de la LOMCE
Novedad es “cualidad de nuevo”, “cosa nueva”. En este caso, la principal novedad es hacer una nueva ley al tiempo que se critica el exceso de leyes. Tampoco es fácil inventarse cosas nuevas y aplicarlas a casi 8 millones de alumnos con casi 600.000 profesores y en 17 Comunidades Autónomas. Lo dice en el preámbulo: el sistema educativo es el resultado de ese esfuerzo en el tiempo y, siguiendo la cita bíblica, veremos lo que se destruye y lo que se construye, porque no pensará el ministro que la historia empieza ahora “ex novo” con sus ideas.
Sistema educativo
Servicio público. A partir de ese pensamiento neoliberal consistente en desmontar el Estado, la educación deja de ser un servicio público fundamental y responsabilidad del mismo por esa definición abstrusa del Artículo 2 bis en el que se desdibujan sus competencias y se reparten con todo tipo de organizaciones y agentes, lo que lleva más adelante a darle competencias y más recursos a la enseñanza privada, y dejar sin funciones la programación general de la enseñanza. Modifica los conciertos, restablece las subvenciones, cede suelo público y da todo el poder al titular del centro privado. En contraposición, así analiza el servicio público: “La escuela, y en especial la escuela pública, han encontrado su principal razón de ser en la lucha contra la inevitabilidad de las situaciones de injusticia o de degradación que han ido acaeciendo en cada momento de su historia”. Para eso queda el servicio público de la educación y lo dice en el Preámbulo de la ley, párrafo III.

Cuadro_SE

Ciclo único. En este periodo de 43 años se consiguió el ciclo único 6-14 años (1970) y luego de 6 a 16 (1990). Ahora se rompe y no habrá ya escolarización única hasta los 16 años ni en enseñanza ni en contenidos. Al llegar a los 16 años, se habrán quedado por el camino los derivados a la Formación Profesional Básica, los que abandonen con el certificado de estudios al terminar 3º y los que no superen la reválida de la ESO. En realidad, es una vuelta al ciclo 6-14 años y a la FP I (era básica, igualmente) y con doble titulación en 4º, como ocurrió entonces y fue uno de los graves errores de aquella ley de 1970. Ya no hay, por tanto, una educación secundaria obligatoria, pese a los nominalismos de la ley, pues la FP Básica se sale de estas enseñanzas y además el 4º curso es doblemente específico ( modalidad para FP o modalidad para Bachillerato) y está situado en un ciclo de un curso (curiosa la concepción de un ciclo formado por una sola unidad).
La participación es otro pilar fundamental de nuestro sistema educativo, reconocida en 1985 en la LODE. El ministro Maravall señaló, en su discurso de defensa de la ley, la necesidad de “una educación en la que la norma sea la participación de todos los miembros de la comunidad escolar”. En el preámbulo de la LODE se resalta que “la opción por la participación contenida en la Constitución es una opción por un sistema educativo moderno, en el que una comunidad escolar activa y responsable es coprotagonista de su propia acción educativa”.
Nada de esto le gusta a Wert y, aunque la LOMCE sea una modificación de la LOE, en este punto la obvia. Tan solo se acerca en el tema de dar más autonomía a los centros para reforzar la capacidad de gestión de los directores como “representantes de la Administración” y como “responsables del proyecto educativo”. La comunidad escolar desaparece. En la Memoria que acompaña a la ley explica que la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la LODE (1985) reconoce las “modalidades propias de toda participación, tanto informativa como consultiva, de iniciativa, incluso decisoria, dentro del ámbito propio de control y gestión (…) Se deja así por la Constitución a la libertad de configuración del legislador la extensión de esa participación”. Y lo que hace Wert es eliminarla. Y esta argumentación y regulación la completa con la “modificación de las reglas de selección de directores de centros educativos para, por un lado, incrementar el protagonismo de las administraciones educativas, que serán las que financien las acciones de calidad y, por tanto, deben poder participar en mayor medida en el proceso, dado que el director les debe rendir cuentas”. Curiosa interpretación de la democracia: decide el tipo de participación, selecciona a los directores, que son sus representantes, los presupuestos son suyos (aunque los paguen los ciudadanos) y le dan cuentas a él. Estos neoliberales, que quieren desmontar el Estado de bienestar, privatizan una parte y con la otra se quedan, por la libertad del legislador con mayoría.
La “participación” le da repelús, hasta tal punto que evita la palabra y la sustituye por “intervención”. El valor semántico y las funciones las diferencia: con la participación la comunidad educativa es parte del proceso (organización, gobierno, funcionamiento y evaluación); con la intervención, es ajena (control y gestión). (Párrafo 72, Artículo 119)
Enseñanzas

Enseñanzas
La enseñanza común e inclusiva para alumnos y centros arranca del concepto de “escuela unificada”, adoptada en la Segunda República e impulsada por pedagogos como Luzuriaga y por la Institución Libre de Enseñanza. Este concepto supone el entrelazamiento desde la escuela primaria hasta la enseñanza superior y, por otra parte, la extensión de la educación a todos los ciudadanos.
Tras el paréntesis del franquismo, en la ley de 1970 se recupera el concepto: “El período de Educación General Básica, que se establece único, obligatorio y gratuito para todos los españoles, se propone acabar con cualquier discriminación y constituye la base indispensable de igualdad de oportunidades educativas”.
En la LOGSE (1990), momento de ampliación de la escolarización obligatoria, se insiste en los dos aspectos de contenidos y extensión: “El período formativo común a todos los españoles se organizará de manera comprensiva, compatible con una progresiva diversificación”. “La extensión del derecho a la educación y su ejercicio por un mayor número de españoles en condiciones homogéneamente crecientes”.
La LOMCE, como se indica más arriba, rompe el ciclo único y plantea enseñanzas especializadas por centros, lo que será de imposible aplicación salvo en las grandes ciudades y algunas capitales de provincia. Esa es la óptica que parece haberse empleado, ver las necesidades de la enseñanza de España desde la ventana del ministerio. Pero también es una enseñanza segregadora, ya que va apartando a los alumnos del sistema general. Y es selectiva, porque favorece a un número de alumnos que se va reduciendo en la subida al piso noble y que lo hace con el apoyo de los recursos socioeconómicos y no solo por la capacidad y mérito.

Enseñanzas2
La Educación Primaria merece tres comentarios rápidos. Uno, entre los objetivos de la etapa habla de “desarrollar el espíritu emprendedor” y el “emprendimiento” se trabajará en todas las áreas de la etapa”. Ni la LOCE, hecha por el PP, consideraba eso necesario para “garantizar una formación integral que contribuya al pleno desarrollo de la personalidad de los alumnos”. Los alumnos y las alumnas no van a poder ser felices ni en Primaria.
Dos, elimina los ciclos en Primaria, lo que tampoco se hizo en la LOCE. En la LGE de 1970 ya se estableció que “el contenido y los métodos educativos de cada nivel se adecuará a la evolución psicobiológica de los alumnos” (Art. 9.2.d). ¿Han consultado esto con algún maestro o es que tampoco hay nadie en el MECD con mínimas nociones de psicología evolutiva?      Tres, la evaluación final de Primaria, prueba nueva, que “se expresará en niveles”, que en el anteproyecto se concretaban en “bajo, intermedio y alto”, y veremos cómo se concreta en el desarrollo posterior. Estos resultados se harán públicos y serán una de las bases de la competitividad.
¿Qué tienen de nuevo estas propuestas? La novedad es su recuperación para esta contrarreforma educativa. El servicio público de la educación vuelve al modelo anterior a 1970, añadiendo ahora los recortes, que no afectan en igual manera a los centros privados concertados. Lo mismo ocurre con la organización de la enseñanza obligatoria como ciclo único hasta los 16 años, que ya no existe. Y la participación, por la voluntad del legislador, es un simulacro. Como ejemplo, los directores vuelven a ser designados por la administración, como lo fueron hasta 1985. Novedades, lo que se dice novedades, no hay, salvo el espíritu emprendedor en Primaria.

_______________________

Revista CONVIVES, dedicado a  “Inteligencia emocional y convivencia”. http://es.scribd.com/doc/215542489/Revista-CONVIVES-N-6-Marzo-2014

About these ads

Single Post Navigation

6 thoughts on “Lo que se pierde con la LOMCE

  1. ldfgdlkgjdlgjdlgjl on said:

    “Los alumnos no podrán ser felices ni en primaria”: No se puede usar más demagogia con menos palabras.

    • A su ilegible nombre. Creo que no entendió la ironía al referirme a lo que se pretende exigir a los alumnos en Primaria. Eso lo tiene confirmado en el Decreto de currículo básico y considere si el tema siguiente es adecuado a esa etapa:”Empleabilidad y espíritu emprendedor. La empresa. Actividad y funciones”. ¿Qué van a estudiar en la universidad? Y otros varios ejemplos similares encontrará en el citado currículo “básico”.

  2. Jesús on said:

    La mejor ley de educación fue la de la EGB y el BUP, volvamos a ella. La LOGSE fue un fracaso. Hay que crear alumnos preparados, no una escuela de burros, que le dan el titulo de la ESO sin saber casi nada. Hagamos un Bachillerato de calidad, donde se prime el esfuerzo y el trabajo, en donde sobran los vagos. El que algo quiere algo le cuesta. Volvamos a la escuela del respeto al profesor.

  3. Reblogueó esto en orgcompetety comentado:
    Lo que se pierde con la LOMCE

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 43 seguidores

%d personas les gusta esto: